miércoles, 25 de enero de 2017

Ya no.

En la memoria de piel guardo todos los besos que dejaste clavados como puñales pero que en su día solo eran un querer a más, que todo era un sin fin de caricias y sonrisas furtivas que borrábamos con nuestras bocas hambrientas de amor. Que lo normal en nosotros era comprar comida en cualquier lado y llevárnosla a dónde quiera que fuéramos, incluso hasta el fin del mundo. Aún recuerdo todos los te quiero que dejaste caer cada noche sobre la luna que nos iluminaba delante de aquel precioso lago y que de fondo, teníamos a los grillos como músicos. Tengo como amuleto para cada reto tu sonrisa impecable que brillaba más que el sol en plena mañana, pero que cada día, tu amuleto se va gastando más y más y ya, no te tengo para recordarte, no te tengo para revivir los recuerdos, no te tengo para dejar caer sobre mi esos te quiero y tampoco te tengo para curar las puñaladas de tus besos, simplemente… ya no estás.

lunes, 9 de enero de 2017

Poemas con alas.

Aveces escribo poemas que acaban en el aire en un intento de vuelo ágil, intentando escapar de quienes son, intentando ser lo que nunca fueron ni seran, palabras sin más. Aveces escribo textos como este, textos en los que aunque por un momento de mi vida todo esta en paz y armonía, pero que al poner ese punto y final el caos vuelve a invadirlo, devorándolo como una comida apetitosa. Aveces creo que me vuelvo loca por momentos, oyendo el tic tac del reloj, pensando en el mañana, en los errores, en lo que soy, un error. Hoy es uno de esos días en los que los poemas vuelan a la boca de otra persona, en los que el caos me devora por dentro y en los que me vuelvo loca, tanto, hasta creer que los poemas vuelan.